El Cerebro Verde

28En Brasil, las autoridades luchan por regenerar sus espacios naturales, infestados de nuevas especies de insectos que llegan incluso a amenazar a la población. Han alcanzado un nivel más en su evolución: el Cerebro Verde coordina y acumula información suficiente para dominar la ecología del planeta.

Frank Herbert, el conocidísimo autor de una de las sagas más reconocidas de la literatura de ciencia ficción, Dune, se mete de lleno en la rama ecológica del género con esta pequeña pero interesante novela.

Ambientada en Brasil, El Cerebro Verde narra la lucha de un grupo de guerrilleros, los bandeirantes, que se encargan de controlar la expansión de las zonas tomadas por los insectos. Pero no son estos sus únicos enemigos; la burocracia y los intereses políticos hacen de su lucha un asunto más complejo.

En tan breve número de páginas es difícil profundizar en los personajes y además conseguir el desarrollo de la trama principal. Pero Herbert hace que todo quede más o menos atado y crea una historia que es convincente. Se echa de menos algo más de detalle en la descripción del personaje protagonista de la historia, el propio cerebro verde. No tenemos una explicación de ese salto evolutivo hacia una supercolonia de distintas especies de insectos, ni tampoco una reseña sobre las capacidades impresionantes que muestra, como la imitación de otros organismos complejos.

Aún así, es un acercamiento válido al eterno terror que siente el humano hacia los artrópodos y la dificultad de entendimiento en el hipotético caso de enfrentarnos a otra especia inteligente, tanto si es alienígena o nativa, como es el caso.

Título: “El Cerebro Verde”

Autor: Frank Herbert

Ed. Martínez Roca, Superficción, nº 28.

1966 (edición 1978)

156 páginas

Invitación acto de graduación (2010)

Un pequeño trabajo para invitar a la comunidad educativa de la celebración de un acto de graduación de alumnos de 2º de Bachillerato.

 

Invitación, 2010
Le tengo un especial cariño a este diseño, porque aparece mi lugar de trabajo: el pasillo que comparto con mis “vecinos” adolescentes. Yo vivo al final del tunel, donde siempre hay luz… y mucho jaleo.

Se imprimió en una cartulina especial, gris moteada, lo que fue un verdadero acierto.

Dr. Horrible – Cuidado con lo que deseas (2010)

En el año 2010 decidimos realizar un segundo musical, esta vez un poco más complejo en todos los sentidos. La obra seleccionada fue una adaptación  de Dr. Horrible, un proyecto surgido en 2008, como consecuencia de la huelga de guionistas de Hollywood. La obra se presentó al público en forma de video-blog, fue escrita y dirigida por Joss Whedon, y en ella podían verse caras conocidas de la pequeña pantalla, como Neil Patrick Harris (How I Met your Mother) o Simon Helberg (The Big Bang Theory). La adaptación para teatro, así como la traducción al castellano, fue de nuevo realizada por Antonio Miñán.

El argumento era bastante más complejo en cuanto a concepto. En esta obra el malo no es tan malo y el bueno es prepotente y egoísta. Una historia de superhéroes y supervillanos, que parece sacada directamente del cómic. Por eso, decidí hacer un cartel algo más pop (aunque a mí hasta el pop me sale barroco…), con formato viñeta:

 

horribleTodas las imágenes son fotografías de parte del cast, y del instituto, tratadas con Photoshop para conseguir ese efecto de cómic. Mucho más trabajado que el anterior, el resultado, a pesar de su barroquismo, consigue el efecto deseado. Muy llamativo, da una idea al público de lo que se va a encontrar en escena. Visto desde la distancia, creo que ahora intentaría hacerlo más nítido, menos recargado.

En esta ocasión también se imprimieron unos programas de mano para el público, que, en blanco y negro, seguían el espíritu del cartel:

front back

Además de un pequeño gif animado para la página web:

banner

 

Y como guinda del trabajo de diseño estampamos unas camisetas para todos los participantes, utilizando como motivo principal la figura del protagonista reproducida en el cartel:

tshirt_horrible

Esta inmensa labor de alumnos y profesorado pudo verse en toda la comunidad gracias a la televisión regional de Castilla- La Mancha, que emitió un breve reportaje grabado durante el ensayo general antes del estreno (qué barba más cortita llevaba, parecía una persona decente). Y… sí, también seguí actuando, esta vez con un pequeño papel de presentador. Fue muy divertido.

El fin de la Eternidad

26     Andrew Harlan tiene la función de Ejecutor en la Eternidad. Es uno de los encargados de realizar sutiles cambios que crearán reacciones en cadena para que la Realidad sigua un curso pacífico y libre de sufrimientos para la humanidad. Miles de mentes de todos los tiempos trabajan para ese fin, aislados de la historia, generando innumerables cambios de realidad, encauzando el destino de la especie. Una labor que ahora puede estar en peligro por una fuerza que es capaz de de rebasar incluso las fronteras temporales y acabar con la Eternidad: el amor.

 

Esta novela de Isaac Asimov contiene todos los elementos que han definido la ciencia-ficción durante su evolución: especulaciones sobre los avances científico-tecnológicos y su efecto sobre la sociedad y el individuo, una historia ágil que atrapa desde el principio, descripciones de otros mundos (en este caso las distintas épocas futuras de nuestra civilización), un personaje principal que ostenta una gran responsabilidad y que tiene en su poder la opción de cambiarlo todo,… Resumiendo, es una gozada para el amante de la ciencia ficción clásica.

     Harlan no es el protagonista prepotente y “machito” que tanto abunda en la ciencia ficción de esas décadas. Asimov inyecta humanidad en el personaje, derramando sobre él dudas, celos, pasión e inseguridad. No es un anti-héroe, pues tiene cualidades suficientes para marcar la diferencia; es un elegido, pero eso no lo despoja de su carnalidad, y se nos presenta como otra marioneta del destino que, gracias al amor, es capaz de cortar las cuerdas que lo manejan.   Nota: se debe aclarar que eso del “amor que rebasa dimensiones” aquí es simplemente una metáfora, no una mistificación hortera como vimos hace poco en Interestelar…

El personaje femenino, Noys, que supuestamente procede de un siglo liberal en sus costumbre, no está tan definido. En cierto modo parece que simplemente era necesaria como disparador del cambio a través de la obsesión de Harlan por ella. Es la única pega, junto con un final “made in Hollywood”, que le puedo poner a este magnífico libro.

No hay que olvidar la maestría con la que Asimov trata un tema tan complejo como el del viaje en el tiempo y sus paradojas. Según transcurre la trama, el lector no tiene ningún problema para situarse entre las breves explicaciones y especulaciones científicas sobre esa hipotética Eternidad, un lugar fuera del tiempo. Ahí es donde se parecia la madera de divulgador del estadounidense, que, esta vez, no desborda al lector con datos, dejando que la acción suceda sin más. Eso sí, aderezada con una interesante reflexión sobre las implicaciones morales que se deriva del uso de una tecnología tan avanzada que modifica lo más íntimo de la propia realidad y del ser humano.

Un buen ejemplo, en definitiva, de lo que ha hecho de Asimov uno de los escritores imprescindibles del género.

 

Título: “El fin de la Eternidad”

Autor: Isaac Asimov

Ed. Martínez Roca, Superficción, nº 26.

1955 (edición 1977)

276 páginas

La Pequeña Tienda de los Horrores (2009)

Primer post de una serie dedicada a la cartelería que he ido elaborando durante los últimos años, sobre todo para anunciar los, ya míticos, musicales que elaboran alumnos y profesores del IES Infante don Fadrique de Quintanar de la Orden, en Toledo.

El primero de estos musicales, “La Pequeña Tienda de los Horrores”, basado en la legendaria película de terror de Roger Corman (1960), que se convirtió en musical estrenado “Off-Off Broadway” (esto es, teatros con muy poco aforo fuera del circuito de Broadway) en 1982, y que a su vez fue adaptado para el cine por Frank Oz en 1986.

Con música de Allan Menken y letras de Howard Ashman, Antonio Miñán, profesor de nuestro instituto hizo una versión traducida al español para esta ocasión.

El cartel, realizado a partir de ideas de los alumnos del Taller Tecnológico de 2º de E.S.O. de ese año, utiliza una imagen obtenida de internet y modificada con Photoshop, que no he podido volver a encontrar por lo que no sé a quién agradecer su desinteresada (e inconsciente) contribución. Son células, pero no sé de qué organismo, o si son organismos unicelulares o parte de un tejido. Se seleccionó por su parecido con Audrey II, la planta carnívora protagonista de la obra:

 

horrores

 

El fondo y demás elementos son una amalgama de efectos de Photoshop y un abuso desmesurado de un pincel con forma de goterones de sangre (esa afición tan sana por el gore). Si a eso añadimos el exceso en la variedad de tipos de letra, se obtuvo un resultado bastante “naive”. En él pueden verse las representaciones que se hicieron por toda la zona, además de los nombres de los participantes (alumnos y profesores) en los bordes exteriores.

El que firma estas palabras, además de la cartelería, debutó como actor amateur interpretando al famoso dentista sádico de la obra que popularizó Steve Martin. Literalmente, para morirse de risa…